LOS ARBOLES NO DEJAN VER EL BOSQUE
Duerme. Me parece que duerme
la mujer del sillón.
Duerme. Me parece que duerme
con las nalgas al sol.
Miro. No parece que miro
mientras riego el balcón.
Miro. No parece que miro
esas nalgas al sol.
Abre. Me parece que abre
la mano sin razón.
Abre. Me parece que abre
de las nalgas el sol.
Cierra. No parece que cierra
en la boca un terrón.
Cierra. No parece que cierra
a las nalgas el sol.
Vive. Me parece que vive
sin ninguna ilusión.
Vive. Me parece que vive
en sus nalgas el sol.
Muere. No parece que muere
por la respiración.
Muere. No parece que muere
entre nalgas al sol.
¡Dios mío!
¡Está desnuda!
¡Y hasta ahora no me había dado cuenta!