EL PULPO
No sé por que me llaman El Pulpo.
Yo las toco para conocerlas.
Jamás he pretendido apropiármelas.
Las toco para agrandar su piel,
para hacerlas de seda.
Con el primer tentáculo tanteo.
Tras el segundo aparece la sonrisa.
Tercero, cuarto y quinto
definen territorio.
El sexto es la elección
y el séptimo, el gemido.
Siempre me marcho antes.
Me falta un brazo.
Y, de pronto, recuerdo
que tengo que buscarlo.
La Antilla, 9 de Julio de 2.006