REGATES
Tres macizas de playa.
Cuerpos que pena da pensar
que dejarán de serlo.
No sabía que para portar
dos tintos de verano
hacia falta tanto movimiento de caderas.
Llegan los chicos.
No les miran
pero ya les han visto a todos.
Partidito.
Entradas más violentas de lo normal.
Gritos varoniles de dolor.
El guapo se lesiona.
Se tira al agua con un salto impecable,
superando la lesión,
y regresa cojeando a sentarse en la toalla.
Ellas le miran solidariamente.
Él mueve la cabeza como un hámster.
Pelos de agua al viento.
Risitas.
El se tumba a tomar el sol.
Esta nublado.
Dos minutos después se reincorpora al encuentro.
El de fútbol.
Sí, los reporteros cursis le llaman encuentro.
También dicen esférico y trencilla de turno.
A lo que íbamos.
Él, el bello pelotero,
ocupa la posición de lateral derecho.
Es la más próxima a las chicas.
Dirige sus pestañas, como quien no quiere la cosa,
hacia ellas y, por fin, las mira.
Están las tres de pie ......
¡ Que cuerpo tienen, madre ¡
Entusiasmadas,
No pueden reprimir lo que sienten.
¡ Ha llegado el moro de los pareos ¡
Ellas, también, están regateando.
La Antilla, 10 de Julio de 2.006