LA  ESCRIBIERON  SUS  OJOS

 

Me pides que le diga que le quieres

Que en tu interior habitan poemas mudos

nacidos al rozarte con su piel

Que aunque se marche,

guardado en el silencio

está un abrazo vuestro

temblando tenuemente

Ese abrazo es el hijo del amor imposible

¿Imposible?

Imposible no hay nada mientras quede otro día

La distancia no existe cuando los besos vuelan

Aviador de madera por sus bosques quemados

Guerrero de las rosas prendidas de un fusil

Pacifista de estrellas que le tapan la frente

En ti, la Vía Lactea conduce a Portugal

Me pides que le diga que le quieres

y de tus ojos lloraste estas palabras.

 

                                                                    Para Jorge de Cristina

                                                                    Madrid, 29 de Agosto de 2005