EL APARTAMENTO
La regalaron
tantas cosas para el baño,
que se fue a vivir a él
por una temporada.
Comía jabón y sales de baño.
Bebía champú para cabellos grasos
y un poco de colonia, los domingos.
Se vestía de toallas y cortinas.
Dormía en la bañera,
Y cuando tenia la necesidad
de hablar con alguien,
cogía la alcachofa de la ducha,
e improvisaba una llamada.
Pasaron cuatro años.
De pronto, sin saber por qué,
alguno decidió echarla en falta.
Cuando abrieron la puerta,
no había nadie.
No sé como no sé extrañaron
de que, en un rollo de papel higiénico,
pusiera : Mi diario.