Título :  Café Gijón

Serie :  Varias

Lugar y Fecha :  Café Gijón, 20 de Marzo de 2.006

Origen :  El autor ha venido a la Tertulia Versos Pintados del Café Gijón un día de fiesta en que no había                  encuentro de poetas y pintores.

Claves :  El autor tenía ganas de escribir un poema allí.
                 Las sillas son de tapicería roja y las columnas blanco crema.
                 Encima de la barra hay varios cuadros que son desnudos de mujer.
                 Enfrente hay dos grandes espejos.
                 Los nombres que se utilizan corresponden a personas que trabajan allí. Pepe es Pepe Bárcena, el                  vicepresidente de la tertulia y maitre del café.
                 Al terminar el poema solo quedaban dos chicas sudamericanas con boinas acompañadas de un cuarentón                  en una mesa y el autor en otra.
                 Curiosamente, una vez concluído, llegaron unos cuarenta jóvenes integrantes de una excursión de                  Cataluña …

                 También, como las obras de Verdi, el   Café Gijón nunca se acaba.


Cafe Gijon

 

CAFÉ GIJÓN

 

Vine al Café Gijón
con un antifaz de poesía.
Asaltante diurno aunque era de noche,
pues es tal la luz de los que allí han pensado,
que hace sol por todos sus espacios.
Son sus apliques manos con dos perlas
preñadas por el discurrir de chaquetillas blancas,
con galones sin estrellas,
porque éstas construyen cielo
en el camino de una pluma a un lapicero.
Una hilera de sillas vacías,
confunde a una columna
y la convence de aportarles nata.
Son un campo de fresas hechas postre.
Los cuadros encuerados de la barra
gotean zumos hembras.
Se están viendo al revés en los espejos.
Tengo una placa a la espalda
que no sé lo que dice…
…Ni falta que me hace.
Puedo inventar honores.
A Julián, por lo bien que sirvió las aceitunas.
A Mariano, porque aunque rompió un vaso sin querer
asistió a sus exequias.
A Pepe, por cultivar pintores y poetas
en un huerto de marmol.
Al otro caballero distinguido
con un yelmo de canas.
Suena el reloj encima del aseo.
Es hora de amarrarse a la cadena
y protestar insomnios.
Día de fiesta.
Los parroquianos dejan la parroquia
mojándose los dedos en la boca.
Habrá que pasar página.
En el Café Gijón,
sólo quedan dos niñas Che Guevara
y un aprendiz de joven.
El silencio me dice: Acaba ya.

 

                                                          Luis Ricardo Suárez

                                                          Café Gijón, 20 de Marzo de 2.006