TE  QUISE  MIENTRAS  DORMÍAS

 

Se oscureció la tarde
Desnudó sus colores y brillos
Tenía la carne blanca y morena
Aquí blanca, allá morena
Albaricoque sin luz
Rezumó algunas gotas de tiempo
Nada había pasado
y todo había transcurrido
Me miró así como siempre
De nuevo no supe decirle
como la quería
El reloj dio las cuarenta y cuatro
Debían ser p.m.
puesto que el meridiano
hacia mucho que se había acostado
Al tumbarme a su lado
sentí su sangre circulando por mis canales
Dormía sosegada
y aun conservaba aquel trampolín de nariz
en el que mecí mi amor
Las sábanas dejaban al descubierto
sus pies distintos a los míos
Sus piernas más pequeñas
y dulces que las mías
Y en el lugar del sexo
había un corazón de braga blanca
con una flecha señalándome
Me volví a enamorar
mientras la deseaba
Luego despertamos
Mandos, medicinas,
pantalones e hijos
volvieron a ocupar nuestras vidas
Parecía que nadie
hubiera dormido a mi lado
Solo el amor
que ronca inspiraciones
Dejó escapar un silbido de admiración
Y a lo lejos
me escuché diciéndola
Te quiero.

 

                                                            Madrid, 9 de Junio de 1995