MÓNTATE APRISA Y NUNCA TE DETENGAS
Decirse cosas tiernas sin llorarlas
es para mí empezar la despedida
Te vas a Dios, por ahí se empieza
Yo estoy volviendo al punto de partida
Hablarte Carlos, mi pequeño Carlos,
de que hay que amar sin pedirse las vueltas
define solidaridad…. amigo…. santo
Eso es el éxito en la vida…. sin reservas
Pero eres todavía tan Carlitos
que siento pena de abrirte las estrellas
Diciéndote…. Allí, aquella viene
Móntate aprisa y nunca te detengas
Aunque quede tu madre en hijo mío
y tu padre en que venzas y más venzas
Con tu corbata de niño envejecido
Móntate aprisa y nunca te detengas
Descubre entre los ojos de esta gente
que porque son amigos nos rodean
los niños marineros las niñas novias
que fueron a sus siete primaveras
Ellos también mirada asustadiza,
se acercaron al Dios de las mareas
para que agitándoles la vida
amigos de la tuya les hiciera
Ese es el buen Dios, querido Carlos
Tener amigos a los que nunca pierdas
Mira sus caras, no las reconoces
Son ellos, forman el cielo, son estrellas
Pídeles que extiendan todos sus manos
Mira que nadie lleva dinero en ellas
Porque aunque dan amor todos los días
Nunca jamás piden las vueltas
Móntate en ellos sin miedo, hacia el futuro
Vete seguro en busca de experiencias
Dales las gracias y a volar cariño
Móntate aprisa y nunca te detengas.