CAYERON LAS CAMISAS

 

Tirabas camisas
mudándome en ofidio abotonado
Pensabas en utilizar mi piel para nuestro hijo
sin caer en la cuenta que es tela nuestra
incapaz de respirar por exceso de vida

Así somos tú y yo,
camisas veteranas que han envuelto nuestros cuerpos
adornándonos de espíritu guerrero
Uniformes desgarrados en peleas de amor
donde sólo vencía éste

Pasamos por un momento
en que nos ha tocado apretar los dientes
y demostrarnos que también somos fuertes
entre debilidades

Descubrimos altura personal
cuando deja de importarnos la elevación de clase
haciendo piña para resistir unidos
el temor a perder la cómoda existencia

Revivimos inicios de pareja por los que nunca pasamos
y aunque hay días en que desearíamos siempre noche
apuntamos las garras hacia el infinito
avisándole de nuestra determinación

Hoy no leerás amores y te quieros
porque los estás viviendo
Por fin, entendemos lo que significa luchar juntos
por nuestra obra común

Así el amor se desparrama en cada dificultad
reproduciéndose en superaciones
Somos ejemplos de padres aguerridos
que sólo cuando cambian las sábanas
bajamos la guardia dejando escapar
algún grito de complacencia

Por encima de todos somos uno
y por ello tu santo es también mi santo
Felicitémonos.

 

                                                                   17 de Noviembre de 1992