TABURETE
Te pedí ser mi amiga
Entornaste los ojos color cierva
o la cierva que corre por tus ojos,
en cualquier caso, tus iris dan al bosque
Por tu mirada de sueños asustados
pasaron bambis muertos
Te decoré la trenza con palabras
desde la morfina de mi corazón
Nuestras mejillas hacían escala
a la voz y al oído
Por fin una esperanza: Que el ruído no se acabe
Tan próxima y tan lejos
entre quieros no debos
Tienes nombre soporte del que cuelgan tus lazos
Con el cuatro y el cinco construímos dos vidas,
nuestros números saltan bailones a un retrato,
hacen del lienzo espacio,
coloreando penas.
Yo no sé si te gusto
pero espero el dictamen con la muerte ya cerca
Se me ha matado el tiempo
despeñado a su paso
Rogué que me buscaras
el alma en la mirada
para espantar engaños con destino al infierno
Pudiste contestar: No sé leer tan bajo
Y así paso el momento
al rumor de tus copas
Es ahora, el teléfono
la última obsesión
A las seis dirá: Niña, regálame una hora
a cambio de un poema escrito desde nadie
Tu respuesta, cansada, pondrá punto a este cuento
El final nunca es triste
pues nació de un comienzo.