LA POESIA
¿Quién llama a estas horas
en que vengo cansado de resistir?
Es María la niña voladora,
la que un día gritó: Quiero vivir
Aprecia su tacto de dulce canela
de manos a pies que aún no he conocido
Agárrate al sueño que ya se despega
Campanita en marcha al país prohibido
Ven, no te detengas, sujeta esta mano
No la dejes libre, está poseída
Sientes que ha llegado allí, a tu verano
y te está extrayendo suspiros de vida
Calor que no cesa, calor que arrebata
No puedo, no quiero, deseo, te siento
Luis me estás matando pero que bien matas
Para ya, te ruego, no, no es cierto, te miento
Deseo sentirte bailando esta danza
de las caracolas y de las mareas
Me vienes, te alejas, arriba, levantas
me siento encantada cubierta de brea
Porque soy la barca que a tus labios rema
Soy aguamarina con sabor a sal
Llevo en la mirada caliente la arena
y entre las caderas un ramo de azahar
Ese que conservo en un jarroncito
el que dio mi amiga la que me hermanó
Si, se va secando poquito a poquito
pero aun me huele a esencia de yo
Tu olor, me destruye, me quita el sentido
Se mezcla de almíbar, de seda, de arroz
empieza en la áxila resbalando al nido
que tus pechos doblan….. dos también son dos
María te siento, te atrapo entre olas
Te hundes, te arrastras, me llenas de sol
Jamás, vida mía, jamás estés sola
porque das espacio a la palabra amor