ENVÉS

 

Vitrina atrayente
desde la que se ofrecen dulzuras diversas
La gente se para.
elige, entreabre la boca ansiosa
Noches decadentes
repletas de humo, alcohol y miradas
Si la mente hablara
no se atrevería a volver a pensar

Te encontré pastelito
y sentí en la lengua misterio de ausencia
Te miré bajito
por si las pestañas fueran delatoras
Te soñé un poquito
azúcar en rama que no se derrama
Por ti, ladrillito
he vuelto a construir palabras

Y aunque lo haya hecho al revés
en consonancia con lo que ambos somos
me descubro atenazado a tus pies
dispuesto contigo a caminar montañas

Tuya, Concha, sólo tuya