Título : Cenicienta abre la puerta
Serie : Las otras mujeres
Lugar y fecha : Pradosegar, 31 de Diciembre de 2005
Origen : El autor escribe en el salón comedor de la casa de El Cerro de los Versos tras haber pasado la tarde en la cocina hablando con la camarera
Claves :
El cuadro que describe al inicio (que el autor ve de lejos) no era una niña, era un angelito y había una lámpara de pie próxima a él, cuya bombilla se reflejaba en el cuadro y producía el efecto de que hubiera pintada una luna.
En la pared había un mueble de cajetines para guardar llaves de un hotel ocupados por las servilletas de los huéspedes.
Ella llevaba un pañuelo marrón al cuello y se lo desató para mostrar que no tapaba arrugas y él le dio un beso muy ligero en el cuello.
Mientras hablaba con él, lavaba los cacharros.
Vestía un pantalón vaquero y un delantal con un texto que decía Lima Limón y dibujos de gajos.
Ella salió a recoger manteles de un tendedero que estaba en el campo.
Al leerla este poema, en el último verso, ella hizo lo que en él se decía.
El fuelle hostigaba a la brasa.
Una niña en un cuadro,
se cruzaba de brazos mirando
al milagro de una bombilla reflejada,
siendo luna, por única vez en su vida.
Los cajetines guardaban servilleteros
con trapos dentro,
al dar las doce se convertirán en llaves.
¿Cuál es la tuya Cenicienta?
¿Cuál es la llave que abre tus reservas?
Se escondió el cuello
en un pañuelo marrón que olía a ella.
Sabía a malvarrosa.
De sus manos mojadas
nació un lago
en el que bañé al niño que aún hospedo.
Por el vaquero viaje al Oeste.
La nueva tierra espera.
Su nombre de presidiaria es Lima Limón.
Y en lugar de rayas va de gajos.
Tiene los ojos verdes para mirar y ver.
Son sus dientes quienes sustentan su sonrisa.
¿Pero y ella, poeta, dónde está?
Está en su historia,
la que me regaló percutiendo cacharros,
sacándole las uñas a una esponja
para bañar sartenes.
Está en el aura que queda en la cocina,
cuando sale hacia el frío a descolgar manteles.
Empieza a estar en mí,
cual frágil sombra,
que empaca su belleza
en celofán de alma.
Toma la llave...
....la tenía escondida.
Y me cogió la mano.