PIEDRALÁ
Ya se marcharon los toros a lomos de los caballos
En ese espacio vacío, a ti y a mí nos dejaron
Ya se marcharon las dudas sobre si la habré gustado
Tres meses llenos de besos han enguantado tus manos
desvistiéndote de fiesta, dama de mis sueños raros.
Fantasía de una vista perdida entre los tejados
de la ciudad imperial que el río quiebra allá abajo
Hay otro río en un pueblo por el que tus pies pisaron
las hadas blancas rodadas en su lecho verde claro.
No puede se de otro tono si tus ojos le miraron.
Piedralá, seno de estrellas, que al cielo has embarazado
cuando agachado en tu río le salpicaste la mano
con la que bebía pueblo a ver si sabías claro.
Allí ha nacido mi amor
y algún día iré a buscarlo.