LA  FALTA

 

Podía haber sido
tu labio bandido
asaltando cerveza al bigote

La tímida izquierda
saltando a la cuerda
en el parque vivaz de tu escote

El lánguido ombligo
jugando conmigo
a encontrar el camino de noche.

La mano certera
agotando la espera
en el cambio de marchas del coche.

Podía haber sido
el olor permitido
del final de tu espalda en mi cara

Los pelos infantes
de tus implorantes
axilas ralladas de jara

La mínima tela
que tu raja anhela
hambrienta de todo y de nada

El sexo abombado
sexo enamorado
con su nueva sonrisa mojada.

Sin embargo,
la falta, es tu mirada.

Ese cierzo de amor
que soplaban tus ojos
cuando yo, aparentemente, no me daba cuenta.

La llamada a los míos
resistentes a entregarse
porque te observaban escondidos desde el corazón.

Tú rebotabas en mi mejilla
y yo me perdía en el horizonte
que es la lente de mayor alcance.

Por eso ahora
le pido a lo lejano
ensanchar la línea del final
hasta convertirse en lo que más echo en falta….

…… El sonido de tu mirada.
…… Sonajero de amor.

 

                                                          Madrid, 29 de Noviembre de 2005